agosto 7, 2020

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silla de paseo para bebe

¿Por qué los bebés no pueden estar más de una hora y media en la silla del coche?

En el momento que los padres y madres compramos el cochecito del bebé solemos hacernos con el cuco, con la silla y con el “maxi cosi”, nombre que recibe popularmente la silla del coche que, además, sirve para ponerse en la estructura del cochecito. Para el cuco o la silla nadie pone limitaciones. El bebé puede estar ahí tanto como quiera. Sin embargo, cuando hablamos de la silla del coche esto no es así. Siempre te dicen que como máximo puede estar ahí una hora y media.

Hay gente que desconoce este dato, y hay gente que lo conoce, pero no sabe por qué. Claro, si te explican que no puede estar ahí más de una hora y media, pero no te dan la razón y tú ves a tu hijo la mar de tranquilo ahí dentro, es fácil que un día digas “qué tontería” y le dejes más tiempo en la silla. Sin embargo hay una razón que es relativamente importante y ahora os la explicaré: por qué los bebés no pueden estar más de una hora y media en la silla del coche, o dos como máximo.

No pueden estar mucho rato, de hecho, cuanto menos estén mejor, porque la posición que los bebés adquieren al ponerse en estos dispositivos hace que aumente el riesgo de bradicardia (el corazón va más despacio de lo que debiera), de apnea (el bebé deja de respirar unos segundos) y de desaturación de oxígeno (llega menos oxígeno a la sangre). Todo esto es poco recomendable para un bebé, así que son dispositivos que aportan seguridad al bebé en el coche pero que deben utilizarse solo para traslados cortos.

La culpa, como digo, es de la posición que adopta el bebé. Los bebés deben estar, por norma, en una posición alineada y descansar sobre un plano estable. Al ponerlos en el “maxi cosi” o en la sillita de coche tienden a flexionar el cuello, a cerrar la boca y quedan hechos una “C” de tal manera que llegan a tener ciertas dificultades para respirar del mismo modo que lo harían en una posición más estirada.

En promedio, la saturación de oxígeno de todos los bebés bajó del 97% al 94%, pero 7 de los bebés (3 prematuros y 4 a término) llegaron a tener una saturación de oxígeno inferior a 90% durante 20 minutos. El 12% de los bebés prematuros sufrieron apneas o bradicardias. Para que tengáis un indicador, la saturación de oxígeno de un bebé debe estar entre el 96% y el 100%.

Vieron que la media de saturación de oxígeno fue diferente en todas las posiciones: cuando estuvieron en la cuna del hospital los bebés estuvieron a 97,9%. Al estar en el capazo, a 96,3%. Finalmente, cuando estuvieron en la silla, estuvieron a 95,7%. De nuevo, en los dispositivos para el coche hubo más bebés con saturaciones bajas que en la cuna del hospital.

Los investigadores concluyeron que el uso de los dispositivos para el coche debía limitarse solo al coche, y que no debían ser utilizados como sustitutos de la cuna.

¿El capazo para el coche?

Quizás penséis en la posibilidad de utilizar el capazo para el coche, dado que parece que así respiran mejor. Es cierto, respiran mejor, pero es mucho más inseguro que la silla. Hace dos años hablamos de ello porque en caso de colisión, el riesgo de que el bebé sufra lesiones graves es mucho mayor yendo en un capazo que en una silla.

Los nuevos capazos, al parecer, tienen una tecnología nueva que permite, en vez de volcar hacia delante con el impacto frontal, volcar hacia atrás, quedando retenido el bebé en la base del cuco. Siendo así son mucho más seguros que antes, pero igualmente, la sujeción del bebé al capazo es mucho más holgada que la de una silla.

Lo más recomendable, entonces, es hacer uso de una silla a contramarcha para el coche, pero limitando el tiempo que la utilizamos sólo a los viajes en coche, y si el viaje es largo haciendo paradas cada hora y media.

Recomendaciones para un viaje seguro con el bebé

  • Usar la silla del coche solo para el coche, no como cunas o hamacas para que el bebé duerma en ella.
  • Vigila la postura del bebé: no debe viajar demasiado erguido (la cabeza podría caer hacia el esternón) ni demasiado tumbado (el portabebé no le protegería de modo óptimo).
  • Vigilar que los arneses no queden holgados y se sujeten con firmeza al cuerpo y los hombros, aunque sin apretar.
  • Vigilar al bebé durante el viaje (especialmente si hablamos de recién nacidos)
  • No dejar que permanezcan en las sillita de coche durante un tiempo prolongado. Hacer paradas cada hora y media, o como máximo dos horas.